Un británico que sobrevivió al cáncer dos veces fallece tras presentar síntomas de COVID-19
David Alexander Williams, un británico de Bromborough que logró superar el cáncer dos veces, falleció el lunes a la edad de 79 años, una semana después de que empezara a sufrir síntomas de covid-19, informan medios locales.
Williams intentó primeramente aliviar los síntomas con remedios caseros, pero su esposa llamó a emergencias cuando su marido empezó a experimentar dificultades para respirar. En el hospital se confirmó que sufría de una neumonía causada por una infección y el hombre murió dos días después.
Su hija Nicole recordó la figura de su padre señalando que era una persona muy activa que ayudaba a la gente de su comunidad y desde los 16 años pertenecía a la Sociedad de San Vicente de Paúl, una organización caritativa local.
«Un día antes de ponerse enfermo intentó evitar que desalojaran a una persona», señaló.
La mujer cree que la condición de su padre empeoró debido al humo causado por el fuego de las parrillas y de las quemas de basuras realizadas por los vecinos durante la cuarentena y pidió a las autoridades que pongan fin a esas actividades potencialmente nocivas.
«Quiero que el Ayuntamiento y el Gobierno pidan a la gente que no produzca humo en los jardines mientras estamos en esta crisis del virus respiratorio covid-19», reclamó.
La pobreza espiritual de una sociedad que minimiza la muerte de sus ancianos
En tiempos de pánico parece que todo vale con tal de exorcizar el miedo. Uno de los mantras que algunos gobiernos (desalmados) y medios de comunicación (desinformados) han repetido bajo diferentes fórmulas – algunas a nivel subliminal – para intentar calmar a la población cuando el virus aún no estaba muy difundido es: ¡no os preocupéis, este coronavirus solo mata a los ancianos!
Pero ese “solo” duele en el alma. Duele a quienes tienen ancianos a su lado y a quienes les queda un mínimo de sensibilidad. Porque la grandeza de una sociedad se mide por la manera en que trata a sus mayores. Y una sociedad que convierte a sus ancianos en piezas prescindibles ha perdido todos sus puntos cardinales.
La sociedad que venera el cuerpo se condena a la decadencia del alma
En las culturas “primitivas” las personas más ancianas gozaban de una consideración especial porque se les consideraba reservorios de una gran sabiduría y conocimiento. El declive comenzó en la Grecia antigua y desde entonces no ha hecho sino empeorar, sufriendo en las últimas décadas una auténtica caída libre. El culto al cuerpo impulsado en aquel momento ha proseguido su curso inexorablemente. Pero una sociedad que venera el cuerpo es incapaz de ver más allá de las apariencias.
Una sociedad que venera lo superficial se condena a sí misma a la decadencia del alma. Esa sociedad empuja cada vez a más personas a preocuparse – y espantarse – por sus arrugas, lanzándolas en los brazos del floreciente negocio de la cirugía estética.
Esas personas en realidad no huyen de sus arrugas sino de lo que significan. Porque comprenden, en lo más recóndito de su ser, que esas arrugas son el inicio de una condena al ostracismo. Y si hay algo peor que verse las arrugas al espejo, es saber que ya no cuentas porque durante toda la vida has recibido los mensajes sutiles – y otras veces no tan sutiles – de que los ancianos poco importan.
Lo que damos hoy a los ancianos, es lo que recibiremos mañana
La sociedad que minimiza la muerte de los ancianos se ha olvidado que ha sido construida por esos ancianos, esos que hoy se han convertido en un número que miramos con cierto estupor y desde la distancia, sintiéndonos falsamente seguros de que no nos va a tocar a nosotros. Fueron esos ancianos los que lucharon por muchas de las libertades que hoy disfrutamos. Los que recogieron los pedazos desechos de muchas familias durante la crisis y los que hoy están cuidando a sus nietos – aunque ello puede significar una condena mortal – porque les han suspendido las clases.
Por eso, aunque sea ley de vida que las personas mayores nos abandonen primero, no puedo sino estremecerme por esos ancianos a los que nadie tiene en cuenta. Por mis ancianos. Y también por mí misma. Porque a la vejez llegamos todos, incluidos esos que hoy presumen de juventud y sacan músculo de inmunidad. Y si bien es cierto que la muerte de niños y jóvenes conmueve, eso no nos da derecho a minimizar la pérdida de quienes han vivido más. Cada vida cuenta. Olvidarnos de ello nos insensibiliza y acerca peligrosamente a la sociedad distópica que dibujó Lois Lowry.
Por eso, no puedo evitar estremecerme al pensar que vivo en una sociedad a la que parece importarle más las consignas y la economía que las vidas. En una sociedad donde el progreso se mide en términos de PIB y tecnología en vez de hablar de bienestar y salud para todos y cada uno de sus miembros.
Por eso también me resulta escalofriante la tranquilidad con la cual se dice que el coronavirus “solo” afecta seriamente a los ancianos – una verdad a medias ya que también mueren personas jóvenes y saludables, como indicó el mayor estudio realizado hasta el momento – y a personas con patologías previas, aunque bajo el paraguas de “patologías previas” no se esconden enfermedades terribles sino problemas tan comunes como la hipertensión y la diabetes – como reconoció el propio Ministerio de Sanidad. Y en España, 16,5 millones de personas padecen hipertensión, según la Sociedad Española de Cardiología y 5,3 millones tienen diabetes, según la Fundación para la Diabetes. Y todos no son ancianos.
Eso significa que esta lucha es de todos. Y no es una lucha por la supervivencia individual sino por la supervivencia colectiva. Por la supervivencia de los grupos más vulnerables. Y por la supervivencia de lo que queda de humanos en cada uno de nosotros. Porque si bien es cierto que en circunstancias extremas sale a relucir lo peor de las personas, también sale a la luz lo mejor que tenemos dentro. La decisión es nuestra.
Por eso, hoy alzo la voz por los ancianos. Por esos ancianos que quizá no la alzarán. Porque no pueden. O porque no quieren. O quizá porque tienen esa sabiduría que le confieren los años y saben que aprenderemos la lección, cuando la vida se encargue de colocar a cada uno en su sitio.
Aunque quizá, el mío sea tan solo un grito que no hará eco en una sociedad demasiado endurecida e individualista que se ha quedado sorda a todo lo que no sea su egolatría narcisista.
Santiago, RD.- Un hermano del periodista Narciso Acevedo murió a causa del Coronavirus. El deceso de Ramón Emilio Acevedo, de 65 años, se produjo la madrugada de ayer cuando se encontraba ingresado en el centro médico Siglo XXl de San Francisco de Macorís.
Emilio Acevedo fue conducido de emergencia al referido centro médico con todos los síntomas característicos del Covid19, según dijo al Listín Diario, su hermano.
Narciso Acevedo manifestó que su hermano falleció en momentos en que los médicos del centro intentaban colocarles ventiladores.
“Se me fue mi hermano, otra víctima más del Coronavirus en San Francisco de Macorís, es lamentable y triste, pero es la realidad lo que pasa en la provincia Duarte”, explicó con tristeza Narciso Acevedo.
Solo cuatro personas asistieron al velatorio
El veterano periodista francomacorisano informó que del centro de salud donde expiró su hermano lo llevaron a las 9.00 de la mañana de ayer al cementerio municipal de San Francisco de Macorís, para su sepultura y que solo asistió su esposa Cristina Salazar, dos de sus hijas y él.
“Con esto del coronavirus se está perdiendo hasta la sensibilidad humana, nadie está velando a sus familiares, amigos y vecinos que mueren”, observó el comunicador.
Santo Domingo, RD.- Caroline Aquino informó que dio negativo al COVID-19. La comunicadora se realizó las pruebas tras estar en aislamiento casi dos semanas por haber entrevistado al infectólogo Héctor Balcácer, quien dio positivo al virus.
“Quiero compartirles que ya tengo los resultados de la prueba del covid-19, gracias a Dios están NEGATIVO, aprovecho para pedirles que ante este difícil momento nos agarremos de nuestra arma más poderosa, la oración, nuestra fe en Dios”, escribió la animadora en una publicación en Instagram, donde aparece abrazada a su hijo, Luis Alberto.
La presentadora de “De extremo a extremo”, dijo que está agradecida con todas las personas que se preocuparon por ella y le preguntaban sobre los resultados. Asimismo, invitó a la población a ponerse en oración.
Se recuerda que Aquino entrevistó a Balcácer unas cinco veces en menos de un mes en el mencionado espacio televisivo.
El profesional de la salud realizó varias entrevistas en distintos medios de comunicación, pero dijo que en esos momentos aún no sabía que tenía coronavirus.
Hasta el momento la enfermedad ha contagiado en el país a 1,284 personas y cobrado la vida de 57.
Más de 800.000 personas en todo el mundo están contagiadas por coronavirus COVID-19, según la OMS, mientras que España registró en las últimas 24 horas una nueva cifra máxima de muertes, 864, hasta alcanzar un total de 9.053 fallecimientos.
En España, que ya ha superado la cifra de 100.000 contagiados, los nuevos casos aumentaron en 7.719 en las últimas 24 horas, un 8,2 por ciento, según las cifras divulgadas hoy por el Ministerio de Sanidad, lo que supone la cifra más baja de los últimos días.
UN RÉCORD DE MÁS DE 4.000 MUERTES DIARIAS
Los casos globales registrados de COVID-19 ascendieron hoy a 823.626, tras diagnosticarse 68.678 nuevas infecciones, un nuevo récord diario, mientras que los fallecidos son 40.598, de acuerdo con las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La OMS registró hoy 4.027 nuevas muertes, también un nuevo récord diario, mientras que los países y territorios afectados son 205, ya prácticamente la totalidad del planeta con excepciones en algunas islas del Pacífico y Estados en guerra sin datos oficiales.
Estados Unidos es el país donde la pandemia avanza con mayor rapidez y, con 189.000 casos estimados, ya casi dobla los 105.000 de Italia, la segunda nación más afectada, seguida de España, que hoy sobrepasó la barrera de los 100.000, y China, que con 81.000 casos mantiene números muy estables desde hace dos semanas.
El Ministerio de Educación desmintió este miércoles la información de que el año escolar se vaya a extender hasta diciembre o se tenga que repetir por completo por la expansión de la pandemia del coronavirus (COVID-19) en el país.
El vocero de la entidad, Diego Pesqueira, indicó que hay que esperar a que concluya el período de excepción dispuesto por el presidente Danilo Medina, para determinar cuando reiniciaría el año escolar y hasta cuando sería extendido.
«Recuerda que la suspensión de clases es hasta el día 13 (abril) y las personas no se han percatado que hay una semana de por sí que no se iba a dar clases, que es Semana Santa», dijo.
Una vez llegue el 13 de abril hay que evaluar cómo fue el acompañamiento virtual en todos los niveles y modalidades educativas, para tomar una decisión definitiva.
Comunicó que este miércoles hubo un encuentro virtual en el Ministerio de Educación en la cual se acordó una reunión evaluativa en una semana, con diferentes sectores, incluyendo los colegios privados, para ver las posibilidades.
Denuncian muertes sin certificar y no reporte de casos COVID-19 en SFM
Nos han llegado las denuncias de que la mayoría de los casos de coronvirus que aparecen en el municipio de San Francisco de Macorís, provincia Duarte, no están siendo reportados.
Según una fuente, alega que las pruebas son pocas y por eso no se refleja la realidad de los infectados con COVID-19 en el municipio.
Dijo que hay más de mil personas en espera para realizarse las mismas en los laboratorios privados y en Salud Pública. Además, señaló que las estadísticas de muertes no son exactas, pues asegura que hay muchas que no se han certificado debido a que los sepultan sin pasar a través de un médico legista.
El doctor Jaime Guzmán Delgado solicita ser hospitalizado, debido a que dio positivo al COVID-19 y fue rebotado del centro médico Hospiten Santo Domingo, supuestamente por falta de cama.
Guzmán, quien es radiólogo en el Centro Diagnóstico Especializado, CEDISA, tiene la sintomatología respiratoria.
El pasado martes Hospiten había informado que habilitó una planta especializada solo para atender a pacientes con síntomas de coronavirus y a diagnosticadas con la enfermedad.
Para ayudar al doctor Guzmán pueden comunicarse en el teléfono 809-858-4850.
El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) anunció este miércoles una donación de RD$35 millones a las autoridades del sector salud del país para combatir la pandemia del coronavirus (COVID-19), enfermedad que ha causado la muerte de 57 personas en la República Dominicana.
El presidente del PLD, Temístocles Montás, hizo el anuncio a través de sus redes sociales, indicando que esa donación será distribuida a diferentes instituciones sin fines de lucro.
“Este gesto es un apoyo del PLD a la lucha que libra el país contra el COVID-19”, agregó Montás..
Los recursos serán entregados el martes de la próxima semana a representantes de las instituciones seleccionadas.
Montás reiteró el llamado a la población para que se mantenga en sus casas apoyando las medidas que ha adoptado el Gobierno para frenar la propagación del virus.
El senador por San Cristóbal, Tommy Galán, pidió este miércoles la intervención de esa provincia para evitar la propagación del coronavirus, que ha causado 57 muertos en el país, entre ellos uno en esa demarcación, que también registra 21 del total de 1,284.
Galán, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), hizo la solicitud a la Comisión de Alto Nivel para la Prevención y el Control del Coronavirus, designada por el Poder Ejecutivo.
El legislador pidió enviar militares a San Cristóbal para evitar la circulación de personas durante el toque de queda, impuesto de 5 de la tarde a 6 de la mañana.
En un comunicado, Galán calificó de «deplorable» que los comercios y los bancos instalados en esa provincia no hayan asumido «con responsabilidad» los protocolos establecidos «por lo que podrían convertirse en grandes focos de contaminación».
La petición de Galán se suma a una hecha ayer en ese sentido por el senador de Elías Piña, Adriano Sánchez Roa, quien solicitó la intervención de esa provincia, que junto a Bahoruco y San José de Ocoa siguen sin presentar casos de coronavirus, enfermedad declarada pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS).EFE