Una intensa tormenta de polvo sahariano, conocida como haboob, cubrió la isla de Creta, en Grecia, tiñendo el cielo de un impresionante tono rojo anaranjado y generando condiciones climáticas extremas en la región.
El fenómeno se originó en el norte de Libia y recorrió cientos de kilómetros a través del mar Mediterráneo, impulsado por fuertes vientos del sur, hasta alcanzar territorio griego.
Entre las principales consecuencias, se reportó una drástica reducción de la visibilidad, que descendió hasta aproximadamente mil metros en el aeropuerto de Heraklion. Esta situación obligó a desviar varios vuelos internacionales, incluidos algunos procedentes del Reino Unido y Bruselas.
En tierra, las condiciones también fueron severas. Un tornado asociado al sistema impactó la zona, provocando el vuelco de un camión, la caída de árboles y daños en diversas estructuras.
Las autoridades mantienen vigilancia ante posibles nuevos eventos, mientras recomiendan a la población tomar precauciones debido a la presencia de polvo en el ambiente, que puede afectar la salud respiratoria.

