La colaboración del exgerente de atención al usuario del Seguro Nacional de Salud (Senasa), Roberto Canaán Acta, quien es "testigo" del caso de corrupción a esa ARS estatal, hizo caer al fiscal Aurelio Valdez Alcántara, detenido en "flagrante delito" recibiendo un soborno que había pedido al exfuncionario.
Según la solicitud de medida de coerción y la autorización de un allanamiento a Valdez Alcántara, este miembro del Ministerio Público, "el 13 de marzo, concretó un encuentro" en el parqueo de un establecimiento comercial en la avenida Jiménez Moya con "el testigo Roberto Canaán" a quien le propuso, "de manera explícita, alterar el curso del proceso en la fase de investigación a cambio de un beneficio económico directo".
El apresamiento en flagrante delito se produjo el día 27 de marzo, según las autoridades.
Entre las pruebas presentadas por el Ministerio Público a la jueza control de la investigación contra el procurador fiscal, se incluye, cita la solicitud de medida de coerción, constancia de la entrega, en fecha 27 de marzo de 2026, "de la cantidad de diez mil dólares (US$10,000) en billetes de la denominación de US$100.00 al ciudadano Roberto Antonio Canaán Acta" por parte de la Procuraduría General (PGR) para "la entrega vigilada" al fiscal, "en virtud de una autorización judicial". El dinero era de la PGR, según fuentes.
A Valdez Alcántara se le señala de exigir a Canaán la suma inicial de doscientos mil dólares (US$200,000), que luego redujo a US$150,000 mil, en una negociación en la que también pidió un reloj marca Rolex y un vehículo Mercedes Benz.
Rechazó Volvo
De acuerdo con la autorización del allanamiento, el fiscal "rechazó opciones más económicas, como una guagua Volvo o Mazda" e insistió en la Mercedes Benz. La Procuraduría lo imputa, además, de ejercer coacción continua vía telefónica contra Canaán, presionando incluso con la frase "¿para cuándo está la cosa?" y estableciendo como fecha límite de entrega el 24 de este mes de marzo.

Para cubrir y documentar la entrega vigilada de dinero al investigado Valdez Alcántara, se conformó un equipo integrado, entre otros, por el mayor Luis Antonio Valdez Moreno de la Policía Nacional, encargado de la División de Operaciones, auxiliado por varios agentes policiales, y acompañados por el fiscal Andrés Octavio Mena Marte, adscrito a la Dirección de Jurisdicción Privilegiada y Procesos Especiales. Estos se trasladaron al punto de encuentro para realizar una vigilancia discreta.
Los investigadores observaron cuando Canaán abordó la yipeta Honda CRV, placa G 428129, del imputado. Minutos después, el vehículo salió del parqueo, dio varias vueltas, incluso en vías contrarias, y regresó al mismo nivel, específicamente al parqueo donde inicialmente abordó el citado vehículo, el nombrado Roberto Canaán, quien realizó la entrega del dinero al imputado como pago del soborno, para luego desmontarse del vehículo.
La intervención ocurrió poco después, en la avenida Sarasota. Los agentes interceptaron al fiscal y le ordenaron detenerse y lo trasladaron hacia la Procuraduría General de la República, específicamente en el área de parqueos del sótano y una vez allí, con la presencia del fiscal Mena Marte, procedieron a requisar el interior del vehículo con la presencia del imputado Valdez Alcántara.
La cantidad de 100 billetes de cien dólares americanos, para un total de 10,000 mil dólares en efectivo, fueron hallados específicamente en la parte interior del sunroof (ventana del techo del vehículo) y la tapa corrediza de este.
Aplazan coerción
La jueza de la Instrucción Especial de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, Ysis Muñiz Almonte, aplazó para el martes 7 de abril la solicitud de prisión preventiva por un año contra el procurador fiscal, quien estaba asignado a la Procuraduría Especializada de Persecución contra la Corrupción Administrativa (Pepca).
La vista se postergó a solicitud de Valentín Medrano, abogado de Valdez Alcántara, para conocer el expediente. Medrano defendió la honestidad de su cliente, a quien, dijo, nunca se le ha endilgado una falta ni siquiera disciplinaria ni de haberse "pasado un semáforo en rojo".
"Inaceptable"
El director de la Pepca, Wilson Camacho, calificó ayer como "repugnante, indignante e inaceptable" el accionar del imputado.
Mirna Ortiz, titular de la Procuraduría Especializada de la Corrupción Administrativa (Pepca), afirmó que los casos de malversación en los que trabajó el fiscal de ese departamento, Aurelio Valdez Alcántara, no corren peligros porque es "una actuación particular" por parte de ese miembro del Ministerio Público.
"Ningún fiscal lleva un caso particular o aislado, los casos todos se trabajan en grupos o equipos de fiscales o fuerza de tarea", explicó Ortiz al salir de audiencia del proceso que se le sigue al exdirector del Intrant, Hugo Beras.
En tanto que el abogado Carlos Balcácer calificó como "una iniquidad" la intención de algunos sectores de "satanizar" el trabajo que viene realizando el Ministerio Público por la imputación que hace el mismo órgano acusador a uno de sus integrantes, de haber solicitado soborno.
"Es una iniquidad porque si no se denuncia es malo. Y si se denuncia y se procede, entonces es peor. Porque así es que actúa el subdesarrollo", dijo el togado.

