El volcán Kilauea, ubicado en Hawái, entró en erupción en las últimas horas, expulsando fuentes de lava, así como densas columnas de ceniza y humo por sus laderas, en un fenómeno que refleja la magnitud de la actividad volcánica en la zona.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, la nube de ceniza alcanzó los 35 mil pies de altura sobre el nivel del mar, lo que evidencia la intensidad del evento.
Imágenes difundidas por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) muestran cómo la lava emergió de varias aberturas del cráter y descendió por las laderas, mientras espesas columnas de humo y ceniza se elevaron hacia la atmósfera.
Según el Observatorio Vulcanológico de Hawái del USGS, tanto los respiraderos del norte como los del sur expulsaron lava con fuentes que superaron los 300 metros de altura. Asimismo, las columnas de ceniza se elevaron hasta aproximadamente 10,668 metros sobre el nivel del mar.
Las autoridades mantienen el monitoreo constante del volcán y evalúan posibles impactos, especialmente en la calidad del aire y el tránsito aéreo en la región.

