SEPULCROS BLANQUEADOS

Mateo 23:27
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera lucen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.

Jesús le dijo a los escribas y fariseos:  Ustedes son sepulcros blanqueados.


Con esta metáfora registrada en el libro de Mateo Jesús está comparando a los escribas y los fariseos con sepulcros blanqueados, relucientes por fuera, pero llenos de podredumbre repugnante y vomitiva en su interior. Esta metáfora y sus variantes, como blanquear sepulcros, blanqueador de sepulcros, etc. se sigue empleando para tachar a alguien de hipócrita, farsante, fariseo, inconsecuente con sus ideas, alguien que predica agua y bebe vino, alguien que dice una cosa pero que hace otra muy diferente. Sepulcro blanqueado es sinónimo de ocultamiento de la corrupción.

Según la Ley mosaica, los judíos no debían pisar los sepulcros pues serian considerados impuros, por lo tanto se blanqueaban los sepulcros para evitar esto.


En el capítulo completo del libro de Mateo 23,1-39, Jesús resume el juicio que tantas veces había proferido sobre los escribas y los fariseos, a fin de prevenir al pueblo contra sus engaños hipócritas.

 En el libro de Marcos 12:38-40 dice:

Guardaos de los escribas a quienes les gusta andar con vestiduras largas y recibir saludos en las plazas, y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los primeros sitios en los banquetes; que devoran los bienes de las viudas y por pretexto hacen largas oraciones: ésos recibirán mayor condena.

Constantemente Jesús fustiga el pecado de hipocresía. A veces creemos que la hipocresía no es pecado, pero la Biblia demuestra que sí, es pecado y que Jesús constantemente habló acerca de él.

Aparentar por fuera lo que no se es por dentro, así como también había condenado los árboles que sólo tienen apariencia y no dan fruto. Esos árboles frondosos, llenos de hermosas ramas, pero sin frutos. Típico de esas personas que solo son apariencia, como decimos mucho bulto, mucha espuma y poco chocolate. Mucho foguereo en los medios, en las redes, pero en el fondo no tienen nada que exhibir. No tienen frutos.

Personas muy bien vestidas por fuera, bien ataviadas, pero por dentro llenos de podredumbre, inmundicia.

Jesús condena a esas personas, que cuidan su buena opinión ante los demás, pero dentro están llenos de maldad, de iniquidad, de hipocresía, rencores. Personas que de palabra se distancian de los actos de corrupción, pero en realidad la siguen practicando en cuanto se les presenta la ocasión. De palabras son los mas honestos, los mas puros y santos.  Pero de hecho son algo muy diferente. A esas personas Jesús se dirigió en ese capitulo 23 del libro de Mateo.

Cuidémonos de que Jesús nos señale como SEPULCROS BLANQUEADOS.

Dios les bendiga.

Con amor.  Dionni Batista.

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